La semana pasada tuve la oportunidad de hacer uno de los trabajos más gratificantes… contribuir con mi granito de arena para que los chicos que aprenden a navegar en internet desde muy temprana edad, aprendan también a protegerse en el camino.
Enmarcado dentro de una de los programas de responsabilidad social de Microsoft, una vez más fui como voluntaria a un colegio primario, para contarles a los alumnos qué precauciones tener en cuenta para protegerse al navegar en Internet, de la misma forma que están alertas al salir a la calle, o cuando cierran la puerta de su casa.
No creo ser la única que ha escuchado a amigos y familiares preocupados por la seguridad de sus hijos y cómo cuidarlos cuando chatean, navegan, comparten, juegan en línea y otros tantas posibilidades que nos facilita el acceso a internet.
De todas las charlas que di hasta el momento, me llevo los siguientes puntos para compartir con todos ellos:
1- VIDA REAL E INTERNET NO SON TAN DIFERENTES.
Los chicos creen que “Internet” y la “vida real” son muuuuy diferentes, son dos mundos totalmente disociados. Sin embargo, es necesario hacerles ver que así como algunas características son diferentes, también comparten muchas similitudes. Los cuidados que mamá y papá tan fuertemente les inculcaron para la “vida real”, les brindan otra mirada sobre cómo deberían usarlos para cuidarse en “internet”. Ellos saben muy bien que no deben hablar con extraños en la calle… entonces es muy corto el paso a explicarles que tampoco deben hacerlo en internet. El mismo motivo por el cual no reparten fotos personales a desconocidos en una esquina, es el motivo por el cual no deberían publicar una foto personal en internet. Y tampoco avisar que se van de vacaciones, o que se quedará solo en casa, o que ganaron la lotería, etc etc etc.
2- MAMÁ Y PAPÁ SIGUEN TENIENDO MÁS EXPERIENCIA QUE LOS CHICOS A LA HORA DE CUIDARLOS DE POSIBLES PELIGROS.
Los chicos tienen clarísimo cómo manejarse con las nuevas tecnologías, la computadora, lo que hay disponible en internet, las redes sociales, etc. Quizás mucho más que los mayores. Sin embargo, siguen siendo chicos, tan vivos o inocentes como siempre. Y por eso, son los padres, tíos, maestros y abuelos, quienes deben velar por enseñarles cómo cuidarse. Los chicos deben saber que tienen que acudir a ellos para ayudarlos ante situaciones incómodas, conflictivas, raras, riesgosas o peligrosas. Los adultos sabrán tomar mejores decisiones que los chicos ante esas situaciones (al igual que en la vida real).
Entonces… cualquier tipo de excepción al punto anterior, mejor que lo comenten y decidan, en familia. Cada padre sabe mejor que nadie decidir qué riesgos es sano tomar y cuáles no.
(No olvidemos que muchos adultos decidimos tomarnos ciertas licencias con respecto al punto uno. Pero somos grandes, -entendemos o hacemos la vista gorda- y decidimos qué riesgos tomar. Los chicos nunca deberían tomar solos esas decisiones sin acordarlas con los padres)
3- NUNCA SE SABE QUIEN ESTÁ ATRÁS DE UN NOMBRE, APELLIDO Y FOTO. En cualquier e-mail o perfil de red social, cualquiera puede entrar y nombrarse Diego Maradona, sin serlo. Si sabemos que no debemos chatear o compartir con desconocidos… verifiquemos antes de aprobar a quien pide ser mi “amigo”, quien está detrás. Si es un “amigo”, tendré muchas oportunidades para llamarlo por teléfono o encontrarlo uno de estos días “en la vida real” del colegio, club, barrio, etc y preguntarle si es realmente él quien intenta contactarme. Créanme, si mañana me armo un perfil con el nombre y foto de alguno de sus amigos, casi todos me aceptarán sin siquiera dudar que no es su amigo.
4- EVITEMOS RIESGOS. CUIDEMOS LA COMPUTADORA Y NUESTRAS CUENTAS DE VIRUS Y OTROS PROGRAMAS MALICIOSOS.
Las cadenas de mail solo sirven para empresas que se dedican a recolectar “datos personales”. Esto trae más e-mails basura, más virus y más posibilidad de “robo de datos”. Nunca carguen datos personales (los padres deben ayudarlos a discernir cuándo el lugar es lo suficientemente fiable para hacerlo sin mayores riesgos). Las claves son personales y nunca deben compartirlas. Mantengan la computadora actualizada, no descarguen copias piratas (de nada) de la web y eviten las ventanas emergentes o pop-ups configurando el explorador de internet.
Internet tiene cosas maravillosas, como las tiene la vida real. Pero así como en la vida real, internet también está habitado por gente de todo tipo, por lo que simplemente hay que estar alerta como en el resto de los ámbitos.
Les comparto aquí la página de www.navegaprotegido.org donde pueden seguir informándose sobre estos temas. Además, aquí pueden ver la presentación que hicimos a los chicos.
Pronto… Cómo proteger la seguridad de los más chicos en Internet – Parte 2 con otras “ayudas” (esta vez tecnológicas) para proteger a los más pequeños.
Comentarios, dudas y nuevas ideas… abajo! Y si alguno desea compartir una charla similar con su círculo cercano de niños, estaremos contentos de poder colaborar.